jueves, 9 de abril de 2026

Manual de oratoria

 

Manual de Retórica y Oratoria
I · Figuras literarias

Las herramientas del orador

Cada figura tiene un efecto emocional preciso. No las uses por decorar — úsalas porque necesitas ese efecto exacto. Haz clic en cualquier figura para expandirla.

Figuras de repetición — crean ritmo y acumulan emoción
Anáfora
Repetición al inicio
+

Repetir la misma palabra o frase al comienzo de frases o versos consecutivos. Es el martillo del orador: cada golpe en el mismo punto deja huella más profunda que el anterior.

«Hoy importamos.
Hoy somos vistos.
Hoy exigimos.»
«No vine a pedir. No vine a suplicar. Vine a exigir lo que es nuestro.»

Acumula emoción: cada repetición impacta más que la anterior. El público anticipa la siguiente frase y esa anticipación crea tensión positiva. Úsala en el clímax del discurso. En grupos de tres funciona mejor que en pares.

Orgullo · indignación · esperanza
Epífora
Repetición al final
+

Lo opuesto a la anáfora: la misma palabra o frase se repite al final de cada frase o verso. Menos común, más sorpresiva.

«Lo construimos nosotros.
Lo sostuvimos nosotros.
Lo merecemos nosotros.»
«Sin apoyos llegamos. Sin reconocimiento crecimos. Y aquí estamos.»

La palabra final queda resonando. Úsala para reafirmar quién tiene el protagonismo — los estudiantes, la comunidad, los maestros. El oyente termina cada frase con el nombre del héroe.

Reivindicación · pertenencia · protagonismo
Gradación / Clímax
Escalada de intensidad
+

Serie de palabras o frases ordenadas de menor a mayor intensidad. Empieza pequeño, termina enorme. Es la figura que construye la tensión más efectiva en un discurso.

«Primero aguantó el olvido.
Luego aguantó el deterioro.
Luego aguantó la comparación con otros más favorecidos.
Y aun así — aquí está.»
«No pedimos atención. No pedimos recursos. No pedimos lo que dan a otros. Solo pedimos lo justo.»

Construye tensión creciente. El oyente siente que algo está a punto de estallar. El remate libera esa tensión y produce alivio emocional intenso. Cuantos más escalones tiene la gradación, más poderosa la caída final.

Tensión → alivio → admiración
Quiasmo
Inversión en espejo A-B / B-A
+

Dos frases donde el orden de los elementos se invierte simétricamente: lo que va primero en la primera frase va último en la segunda. La figura más elegante y más memorable de la retórica.

«No preguntéis qué puede hacer el Estado por vosotros, sino qué podéis hacer vosotros por el Estado.» — Kennedy
«No venimos a pedir lo que nos deben — venimos a devolver lo que nos enseñaron.»
«La educación hace libres a los hombres; los hombres libres hacen la educación.»

La inversión sorprende al cerebro. Hace que la frase se grave sola. Ideal para la frase central del discurso o el cierre. Dicha despacio, una palabra a la vez, es irresistible.

Reflexión · impacto intelectual · memorabilidad
Anadiplosis
El eslabón — final que abre la siguiente frase
+

La última palabra de una frase se convierte en la primera de la siguiente. Crea una cadena continua que arrastra al oyente hacia adelante.

«Llegaron sin recursos. Sin recursos crecieron. Crecieron con voluntad. Con voluntad llegaron hasta aquí.»
«El maestro enseña. El que enseña transforma. El que transforma deja huella. La huella dura cien años.»

Crea una sensación de inevitabilidad y avance. Cada frase empuja a la siguiente con fuerza natural. Excelente para narrativas de superación, para contar una historia con ritmo creciente.

Inevitabilidad · avance · orgullo narrativo
Figuras de contraste — crean impacto visual e intelectual
Antítesis
Contraste directo
+

Poner dos ideas opuestas en la misma frase o en frases paralelas. La figura más poderosa para crear impacto visual e intelectual simultáneamente. El oyente no necesita pensar: siente el contraste.

«Muros que encierran. Muros que liberan.»
«Llegamos sin nada. Salimos con todo.»
«Ellos construyeron paredes para olvidar. Nosotros construimos paredes para recordar.»

Clarifica de golpe. El oyente ve los dos extremos al mismo tiempo y entiende visceralmente de qué lado estás. Úsala para señalar injusticias sin insultar directamente. También es perfecta como gancho de apertura.

Indignación · esperanza · claridad moral
Paradoja
Contradicción aparente con verdad profunda
+

Una afirmación que parece imposible o absurda pero que, al pensarla, revela una verdad poderosa. El oyente se detiene porque su cerebro dice "eso no puede ser" — y al resolver la contradicción, descubre algo.

«La educación es la única prisión que libera.»
«Cuanto más nos ignoraron, más grandes nos hicimos.»
«Las aulas más pobres producen los espíritus más ricos.»

Es la frase que se llevan a casa y repiten. Una paradoja bien construida vale diez argumentos. Debe decirse despacio, con pausa antes y después. Deja que el público la resuelva mentalmente.

Asombro · reflexión profunda · memorabilidad
Oxímoron
Unión de opuestos en una sola expresión
+

Juntar dos palabras contradictorias que crean un significado nuevo imposible de expresar de otra manera. Más comprimido que la paradoja — un golpe de dos palabras.

«Silencio estruendoso.»
«Pobreza digna.»
«Oscura claridad.»
«Alegría amarga.»

Describe realidades complejas en dos palabras. Ideal para nombrar situaciones difíciles de explicar. Perfecto para describir la condición de una institución olvidada pero viva.

Tensión poética · reconocimiento de la complejidad
Lítotes
Afirmar negando lo contrario
+

Afirmar algo negando su contrario. Dice menos pero sugiere más. Tiene un efecto de ironía controlada y de inteligencia callada.

«Este colegio no ha tenido poca historia.» (= tiene una historia enorme)
«No ha sido un camino fácil.» (= fue durísimo)
«No somos cualquier institución.» (= somos extraordinarios)

Permite decir algo grande con modestia aparente. Muy eficaz cuando el público ya sabe la verdad — al negarla a medias, todos sonríen porque entienden.

Complicidad · ironía inteligente · orgullo contenido
Figuras de imagen — hacen visible lo invisible
Metáfora
Imagen directa — sin «como»
+

Nombrar una cosa con el nombre de otra sin decir "como" ni "parece". La diferencia con el símil: no compara, afirma. Es más contundente porque no deja espacio a la duda.

Símil: «Este colegio es como un árbol centenario.»
Metáfora: «Este colegio es un árbol centenario.»

La metáfora no propone: declara.
«Las raíces de este colegio son las raíces de esta ciudad.»
«Cada estudiante es una rama que creció hacia afuera.»
«Una mente que se abre por primera vez.»

Hace visible lo abstracto. "La negligencia del Estado" es un concepto frío. "El Estado que miró para otro lado mientras las paredes se caían" es una imagen que todos ven. La emoción sigue a la imagen, no al argumento.

Cualquier emoción — depende de la imagen elegida
Símil / Comparación
Imagen con «como»
+

Comparar explícitamente usando "como", "tal como", "igual que". Más suave que la metáfora, permite imágenes más elaboradas sin perder claridad.

«Como el náufrago que se aferra al último madero, este colegio se aferró a sus estudiantes.»
«Igual que el bambú dobla ante el viento pero no se rompe, esta institución dobló. Pero no se rompió.»

Bueno para momentos de reflexión, no de clímax. La comparación invita al oyente a pensar; la metáfora lo lleva. Usa el símil cuando quieres que el público conecte dos realidades por su cuenta.

Empatía · tristeza noble · admiración
Personificación
Dar vida humana a lo inanimado
+

Atribuir características, sentimientos o acciones humanas a objetos, instituciones, animales o ideas. Convierte un edificio en un ser que vivió, sufrió y resistió.

«Este colegio no pidió privilegios. Solo pidió que no lo dejaran caer.»
«Estas paredes oyeron más promesas rotas que palabras cumplidas.»
«La institución resistió, calló y esperó.»

Convierte al colegio en un personaje. El público le tiene empatía como a una persona. Es la figura que prepara las lágrimas: nadie llora por un edificio, pero todos lloran por alguien que sufrió en silencio.

Ternura · indignación · orgullo
Sinécdoque
La parte por el todo
+

Nombrar solo una parte para representar el conjunto. O el todo para representar la parte. Da concreción y cercanía a lo que de otra manera sería abstracto.

«Cien años de manos que escribieron en estas paredes.» (manos = estudiantes)
«Estas aulas formaron generaciones.» (aulas = todo el colegio)
«Cuántos cuadernos, cuántos lápices, cuántas madrugadas.»

Da cercanía y textura humana. En lugar de hablar de abstracciones como "la trayectoria institucional", hablas de "manos que escribieron". El oyente puede verlo. Lo tangible conmueve más que lo abstracto.

Nostalgia · cercanía · humanización
Hipérbole
Exageración expresiva
+

Exagerar deliberadamente para dar énfasis. Nadie la toma literalmente — todos entienden que expresa una intensidad que el lenguaje normal no alcanza.

«Te espero aunque tarde mil años.»
«Hemos esperado una eternidad por esto.»
«Estas paredes han visto sufrir a generaciones enteras.»

Amplifica la emoción más allá de lo que permite el lenguaje preciso. Úsala con moderación: una hipérbole bien colocada impacta; cinco hipérboles seguidas suenan a exageración vacía.

Dramatismo · intensidad · urgencia
Figuras de interpelación — conectan con el oyente o rompen el flujo
Apóstrofe
Dirigirse a alguien inesperado
+

Romper el flujo del discurso para dirigirte directamente a una persona ausente, un objeto, una idea abstracta, o la audiencia misma. Es el giro más sorpresivo e íntimo de la oratoria.

«Y a ti, colegio, que cumpliste cien años sin que nadie te felicitara: hoy te vemos.»
«Y a ustedes, maestros, que llegaron cuando no había razón para llegar: gracias.»
«Y a ti, estudiante que estás aquí hoy: esto también es tuyo.»

Es el momento más íntimo del discurso. Rompe la formalidad de golpe. Genera lágrimas porque es inesperado y directo. Cuando hablas al edificio, todos sienten que les hablas a ellos. Acompáñalo con un gesto físico — girar hacia el edificio, hacia las personas.

Ternura · sorpresa emocional · lágrimas
Interrogación retórica
Pregunta que no espera respuesta
+

Hacer una pregunta cuya respuesta ya todos conocen. No preguntas para informarte — preguntas para afirmar con más fuerza que una declaración directa.

«¿Acaso se abandona a un árbol centenario porque le salen grietas?»
«¿Cuántos de los que hoy tienen cargos estudiaron en colegios como este?»
«¿Qué costaría haber atendido esto años antes?»

El oyente responde mentalmente "no" o "sí" — y al hacerlo se convierte en cómplice del argumento. Una pregunta retórica bien lanzada convence más que diez afirmaciones. Úsala en la parte argumentativa del discurso.

Indignación · complicidad · reflexión
Exclamación retórica
Explosión emocional controlada
+

Expresión de emoción intensa dentro del discurso. Debe ser genuina, no actuada. El público tiene un detector de falsedad muy preciso.

«¡Cien años! ¡Cien años, y apenas hoy alguien voltea a mirar!»
«¡Y a pesar de todo — aquí estamos!»

Libera tensión acumulada. Después de una gradación larga, una exclamación es como abrir una válvula. No abuses — una exclamación impacta, cinco exclamaciones agotan. Úsala una o dos veces, en el momento justo.

Rabia noble · orgullo · catarsis
Figuras de sonoridad — actúan sobre el oído antes que sobre la mente
Aliteración
Repetición de sonidos consonantes
+

Repetir el mismo sonido consonante al inicio o en posición prominente de palabras consecutivas. Da musicalidad y hace que la frase se grabe en la memoria sonora.

«Somos semilla, somos suelo, somos sueño.»
«Peleamos, persistimos, prevalecimos.»
«Cien años de coraje, constancia y corazón.»

Hace que la frase suene bien al oído, lo que facilita que se recuerde. Úsala en slogans, en frases de cierre, en el nombre del discurso. No la fuerces — si un oyente nota el sonido demasiado, pierde el contenido.

Musicalidad · memorabilidad
Paralelismo
Frases con estructura gramatical idéntica
+

Usar la misma estructura gramatical en frases consecutivas. No repite palabras (eso es anáfora) sino la forma. Da ritmo, equilibrio y sensación de orden y autoridad.

«Vinimos a estudiar. Vinimos a crecer. Vinimos a demostrar.»
(Anáfora + paralelismo)

«Resistir es nuestro pasado. Construir es nuestro presente. Brillar es nuestro futuro.»

Casi todas las figuras de repetición son también paralelismos. El paralelismo puro actúa sobre el sentido del orden. El oyente siente que el orador controla, que hay estructura detrás de las palabras. Genera autoridad y confianza.

Orden · autoridad · confianza
II · El esqueleto

Estructura del discurso emotivo

Todo discurso poderoso tiene la misma arquitectura de fondo — desde los griegos hasta hoy. Lo que cambia es el contenido, nunca la estructura.

La regla de tres — el principio más antiguo de la retórica

El cerebro humano procesa mejor en grupos de tres. Una idea sola no convence. Dos crean contraste. Tres crean patrón, ritmo y completud. Casi todas las figuras funcionan mejor en tríos.

«Llegamos sin recursos, sin apoyo, sin reconocimiento. Y aun así llegamos.»
1

Objetivo: capturar la atención en 30 segundos

Exordio — el gancho

Una imagen, una pregunta, una paradoja, un contraste brutal. Algo que haga que el público deje de pensar en otra cosa. No empieces agradeciendo. No te presentes. Ve directo.

El primer enunciado debe ser impactante. Si el público no está contigo en los primeros 30 segundos, los tienes perdidos.

AntítesisParadojaImagen visual impactanteInterrogación retórica
2

Objetivo: crear empatía — que el público se vea en el relato

Narratio — la historia o el contexto

Cuenta qué pasó. Qué hubo que superar. Cuál es la realidad que todos conocen pero nadie ha dicho en voz alta. Aquí activas la memoria colectiva del público.

La narratio no es explicar — es evocar. Usa detalles concretos y sensoriales, no resúmenes abstractos.

GradaciónPersonificaciónSímilSinécdoque
3

Objetivo: provocar las primeras lágrimas o el primer silencio

El momento íntimo — la ruptura

El momento donde bajas el tono, te alejas del argumento y conectas emocionalmente. Puede ser un apóstrofe, puede ser nombrar a alguien concreto, puede ser una confesión personal breve.

El secreto: habla de lo específico, no de lo general. No "los maestros" — "el maestro que llegó igual cuando no había calefacción".

ApóstrofeSinécdoquePersonificación
4

Objetivo: asombrar y convencer con la idea central

Argumentatio — la verdad que nadie dice

El argumento central. La idea poderosa que justifica todo el discurso. Debe ser algo que sorprenda, que reformule la realidad, que haga ver las cosas de otra manera.

No es un argumento lógico — es una revelación emocional con lógica. Primero conmueve, luego convence.

ParadojaInterrogación retóricaMetáfora centralQuiasmo
5

Objetivo: orgullo colectivo — que el público se vea como protagonista

Recognitio — el reconocimiento

Nombrar a los que sostuvieron. No en abstracto — con concreción. "Los maestros que llegaron sin que hubiera razón para llegar." El público necesita verse en el discurso.

Si el público se siente invisible en tu discurso, no se conmueve. Si se siente visto y nombrado, llora.

AnáforaSinécdoqueApóstrofeEpífora
6

Objetivo: encender — motivar a la acción o al compromiso

Peroratio — el clímax

La mayor intensidad del discurso. Aquí sube el ritmo, las frases se acortan, la voz cobra energía. Es el punto donde el público quiere aplaudir.

Anáforas potentes, gradaciones, exclamaciones. El clímax no dura mucho — es un pico, no una meseta.

AnáforaExclamaciónGradaciónParalelismo
7

Objetivo: completud emocional — que el público sienta que hubo un viaje

Cierre circular — el eco del inicio

Vuelves a la imagen o frase con que abriste, pero ahora transformada. El público siente que todo cerró, que hubo un arco completo.

La diferencia entre un discurso que termina y uno que concluye. No cierres con "muchas gracias" — cierra con una imagen. El agradecimiento viene después del silencio.

Metáfora del inicio, resueltaAntítesis resueltaImagen final silenciosa
III · Emociones

Cómo provocar cada emoción

Un discurso emotivo no busca una sola emoción — busca un arco. Llevar al público por varias emociones en orden es lo que produce lágrimas.

El arco emocional que produce lágrimas

Nostalgia Indignación Reconocimiento Orgullo Esperanza

Las lágrimas no vienen de la tristeza sola. Vienen del contraste entre el dolor recordado y el orgullo presente. Esa tensión, liberada en el momento del reconocimiento, es lo que hace llorar. La esperanza al final da al público permiso para sentirse bien después de haber llorado.

Nostalgia

Trae el pasado al presente

Recuerda lo que fue, lo que se vivió, lo que se perdió. No con amargura — con dignidad. La nostalgia bien usada no debilita al orador, lo humaniza.

Cómo se construye

Detalles concretos, no generales. No "muchos estudiantes pasaron por aquí" — sino "generaciones que llegaron con un cuaderno bajo el brazo y se fueron con algo que nadie les puede quitar". El detalle pequeño activa la memoria propia del oyente.

Figuras ideales: sinécdoque, personificación, símil, metáfora sensorial.

Indignación noble

La rabia con dignidad — señala sin insultar

No es rabia sin control. Es la rabia de quien tiene razón y lo sabe. Señala la injusticia sin bajar el tono, sin atacar directamente. La indignación noble eleva al orador; la rabia descontrolada lo hunde.

Cómo se construye

La pregunta retórica no acusa directamente — pero todos saben a quién señala. "¿Cuántos presupuestos pasaron de largo?" es más poderoso que "el gobierno nos ignoró". El primero invita al público a llegar solo a la conclusión; el segundo la entrega masticada.

Figuras ideales: interrogación retórica, gradación, antítesis, lítotes.

Reconocimiento

Ver a las personas — el momento que provoca lágrimas

El momento donde nombras a quienes sostuvieron, a quienes estuvieron invisibles. Es la emoción que más directamente provoca llanto, porque el público se siente visto por primera vez.

Cómo se construye

Nombra con especificidad. No "los maestros" sino "los maestros que llegaron todos los días sin importar lo que faltaba". No "las familias" sino "las familias que confiaron aquí a sus hijos cuando podían haber elegido otro camino". La especificidad es lo que convierte el reconocimiento general en reconocimiento personal.

Figuras ideales: apóstrofe, anáfora, sinécdoque.

Orgullo colectivo

Hacer que el público se vea como héroe

No el orgullo individual — el del "nosotros". Hacer que la audiencia sienta que pertenece a algo que vale la pena, que su historia importa, que su resistencia fue heroica.

Cómo se construye

Usa el "nosotros" constantemente. Habla desde dentro, no desde fuera. "Nosotros resistimos. Nosotros construimos. Nosotros somos la prueba." El orador no observa al grupo desde afuera — forma parte de él.

Figuras ideales: anáfora con "nosotros", epífora, exclamación retórica.

Esperanza

El horizonte — la emoción con la que debe terminar

No la esperanza ingenua — la que se ha ganado con lo que se vivió. La esperanza que viene después del dolor es la más poderosa porque tiene credibilidad. El público sabe que fue real.

Cómo se construye

Vincular el pasado de lucha con el futuro posible. "Porque resistimos entonces, podemos exigir ahora." La esperanza no se anuncia — se muestra. Una imagen del futuro poderosa vale más que cien promesas abstractas.

Figuras ideales: quiasmo, metáfora de crecimiento, cierre circular que resuelve la tensión del inicio.

IV · Voz y cuerpo

La entrega es el 60%

El texto es el 40%. Un buen discurso mal entregado pierde todo su poder. Estas son las reglas que hacen que las palabras cobren vida.

01
La pausa vale más que la frase

Después de tu frase más poderosa, no sigas inmediatamente. Para. Deja que el silencio haga el trabajo. El público necesita tiempo para sentir lo que acaba de escuchar. Los oradores inexpertos llenan los silencios por nervios; los expertos los usan como instrumentos.

02
Baja para impactar — no subas

El error más común: subir el volumen en los momentos emotivos. Los mejores oradores bajan la voz. Un susurro controlado en el momento clave paraliza a la audiencia. El grito compite con el ruido; el susurro lo corta.

03
Frases cortas = emoción · Frases largas = argumento

Cuando quieras que el público sienta, acorta las frases. Cuando quieras que piensen, alárgate. Las anáforas y gradaciones funcionan precisamente porque el ritmo se corta y acelera. El cerebro emocional responde al ritmo antes que al contenido.

04
Mira a personas, no al público en general

Elige tres o cuatro personas en distintos puntos de la sala y habla directamente a ellas, por turnos. No estés mirando al vacío. El resto siente que también les hablas. Una mirada personal es irresistible: nadie puede ignorar a alguien que lo mira a los ojos.

05
El apóstrofe pide un gesto físico

Cuando le hables al colegio, a los maestros ausentes, al pasado — gira levemente hacia ellos. Si te diriges al edificio, vuelve la cabeza hacia él. El cuerpo confirma la emoción. Sin el gesto, el apóstrofe suena literario; con el gesto, es real.

06
La primera frase: de memoria, sin papel

Los primeros 20 segundos con los ojos en el público establecen autoridad. Si miras el papel en el inicio, pierdes el gancho. No importa si olvidas el resto — la primera frase la tienes que saber dormido.

07
La paradoja y el quiasmo se dicen despacio

Esas frases complejas necesitan que el oyente las procese. Una palabra a la vez. Si las dices al mismo ritmo que todo lo demás, se pierden en el flujo. La pausa después de la paradoja es parte de la figura misma.

08
El cierre se dice bajando

No termines con un grito. Los grandes discursos terminan en calma, casi en susurro. La última imagen debe quedarse flotando, no aplastada por el volumen. Da tiempo para que el público decida si aplaudir — no les apresures. El silencio antes del aplauso es la mayor señal de que funcionó.

09
La velocidad es la emoción

Acelera el ritmo en la narración y en el clímax. Desacelera en los momentos íntimos y en las paradojas. El cambio de velocidad en sí mismo es un instrumento emocional — el oyente lo siente en el cuerpo antes de procesarlo.

10
Nunca pidas disculpas antes de hablar

"Bueno, yo no soy muy bueno en esto..." destruye todo lo que viene después. La autoridad se asume, no se pide. Entra al escenario como si ya supieras lo que vas a decir — aunque tengas nervios. El público percibe la actitud antes que las palabras.

V · Cuadro comparativo

Figuras de un vistazo

Referencia rápida para decidir qué figura usar según el efecto que buscas.

Figura Cómo funciona Mejor momento Emoción que activa
Anáfora Repite al inicio de cada frase Clímax, llamado a la acción Orgullo, indignación, esperanza
Epífora Repite al final de cada frase Reconocimiento, protagonismo Pertenencia, reivindicación
Gradación Escala de menor a mayor intensidad Antes del clímax Tensión → alivio → admiración
Quiasmo Invierte el orden: A-B / B-A Frase central o cierre Impacto intelectual, memorabilidad
Anadiplosis El final de una frase abre la siguiente Narrativa de superación Inevitabilidad, avance
Antítesis Contraste directo entre opuestos Apertura, argumentación Claridad moral, indignación
Paradoja Contradicción aparente con verdad Frase más memorable Asombro, reflexión
Oxímoron Dos opuestos en una sola expresión Nombrar situaciones complejas Tensión poética, reconocimiento
Lítotes Afirmar negando lo contrario Cuando el público ya sabe la verdad Complicidad, ironía inteligente
Metáfora Nombra una cosa con el nombre de otra En todo el discurso Cualquier emoción según la imagen
Símil Compara con "como" o "igual que" Momentos de reflexión Empatía, admiración
Personificación Da vida humana a lo inanimado Antes del apóstrofe Ternura, indignación
Sinécdoque La parte por el todo Para dar concreción humana Nostalgia, cercanía
Hipérbole Exageración expresiva Con moderación, para énfasis Dramatismo, urgencia
Apóstrofe Se dirige a alguien inesperado Momento íntimo Ternura, lágrimas, sorpresa
Interrogación retórica Pregunta sin respuesta esperada Argumentación Indignación, complicidad
Exclamación retórica Explosión emocional controlada Clímax (una o dos veces) Catarsis, orgullo
Aliteración Repite sonidos consonantes Slogans, frases de cierre Musicalidad, memorabilidad
Paralelismo Misma estructura gramatical Todo el discurso Orden, autoridad, confianza
VI · Glosario

Términos esenciales

Vocabulario técnico de retórica y oratoria para identificar con precisión cada herramienta.

Anáfora
Repetición al inicio de frases consecutivas. El martillo del orador.
Antítesis
Contraste directo entre dos ideas opuestas en posición paralela.
Apóstrofe
Dirigirse a un interlocutor inesperado — ausente, objeto o abstracción.
Anadiplosis
El último término de una frase se repite como primero de la siguiente.
Aliteración
Repetición de sonidos consonantes en posición prominente.
Clímax / Gradación
Serie de elementos en orden ascendente de intensidad.
Epífora
Repetición al final de frases consecutivas.
Etopeya
Descripción de carácter moral o psicológico de una persona.
Exclamación retórica
Expresión de emoción intensa e inesperada dentro del discurso.
Exordio
Parte inicial del discurso cuya función es capturar la atención.
Hipérbole
Exageración deliberada para enfatizar una idea o emoción.
Interrogación retórica
Pregunta cuya respuesta ya se conoce. Afirma con más fuerza que una declaración.
Lítotes
Afirmar algo negando lo contrario. Ironía de modestia.
Metáfora
Identificación directa entre dos realidades sin nexo comparativo.
Metonimia
Sustituir un término por otro con el que tiene relación de contigüidad.
Narratio
Parte del discurso que presenta los hechos o el contexto.
Oxímoron
Unión de dos términos contradictorios que crean un significado nuevo.
Paradoja
Afirmación aparentemente contradictoria que encierra una verdad profunda.
Paralelismo
Repetición de la misma estructura gramatical en frases sucesivas.
Peroratio
Parte final del discurso — resumen, clímax emocional y llamado a la acción.
Personificación
Atribuir cualidades humanas a objetos, animales o ideas abstractas.
Quiasmo
Inversión simétrica del orden de los elementos en dos frases paralelas.
Símil
Comparación explícita con nexo comparativo ("como", "igual que").
Sinécdoque
Usar la parte para referirse al todo, o el todo para la parte.
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